Camino por la calle un camino conocido, veredas que mis pies han pisado una y otra vez, casas que vi muchas veces, sonidos que escuché repetidamente… la rutina de lo cotidiano lleva mi mente a otro lugar, mis ojos ya no ven más que lo necesario para no caer ni chocar, manchas blureadas de una realidad en extremo repetida…
De pronto algo me detiene, alguien se para de golpe frente a mi interrumpiendo mi cómodo andar, me mira, parece sonreir, no es una burla sino algo más cercano a una risa cómplice, tal vez sabe que captó mi atención, tal vez sabe que voy a escuchar lo que tenga para decir, tal vez tiene en mente algo que nunca sabré…
Respira profundo y me mira, para luego gritar, sin levantar la voz, palabras que repicarán en mi mente con claridad:
Despertá. Mirá. Pensá. Analizá. No dejes que la repetitividad se coma tu mente! Mantenela siempre abierta! Absorbé aún la rutina que te rodea para poder transformarla en la magia creativa que sé que buscás vivir todos los días!
Profesores así hay pocos, agradezco al cruce planetario que me acerca a cada uno de ellos, espero algún día poder seguir el ejemplo
